Los niños y la familia

La madre es la primera maestra del niño. El regazo de la madre es la primera escuela para cualquier hombre. Los primeros años de vida son los más cruciales; por esto, la madre y el padre deben compartir la responsabilidad de la crianza apropiada. Los padres juegan un gran papel en el moldear del carácter del niño. Las destrezas, la actitud y las emociones que hacen o deshacen el futuro del niño son todas desarrolladas durante estos años cruciales. La madre y el padre son los primeros ejemplos de comportamiento social que los niños ven delante de sí y ellos aprenden a imitarlos.

Antaño, cuando la familia conjunta todavía existía, cada casa estaba imbuida de valores humanos. Los niños crecían embebiendo valores de sus mayores, y los mayores tenían tiempo para educar a los niños. Hoy en día, con el advenimiento de las familias nucleares, la escena ha cambiado dramáticamente. El padre se ha vuelto un proveedor eficiente que apenas tiene tiempo que pasar con sus hijos. La madre tiene que vérselas con su papel de madre, ama de casa y muchas veces, de mujer trabajadora. Desafortunadamente, algunas madres trabajadoras cuidan de los hijos de otros pero no tienen tiempo de cuidar de los suyos propios.

Si Un Niño …

Si un niño vive criticado, aprende a condenar.

Si un niño vive hostilizado, aprende a pelear.

Si un niño vive ridiculizado, aprende a ser tímido.

Si un niño vive culpado, aprende a sentirse culpable.

Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser paciente.

Si un niño vive alentado, aprende a tener confianza.

Si un niño vive alabado, aprende a apreciar.

Si un niño vive con justicia, aprende a ser justo.

Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe.

Si un niño vive con aprobación, aprende a amarse a sí mismo.

Si un niño vive con aceptación y amistad, aprende a encontrar Amor en el mundo.

Los padres juegan un rol importante en el cultivo de la competencia, destrezas sociales, resistencia psicológica y mental, logros educativos y salud física.

El hogar es un templo, en el cual cada miembro de la familia es educado y alimentado.

El hogar es un lugar donde se es realmente uno mismo. Unas relaciones abiertas promueven la alegría en la familia. Padres que se relacionan con empatía, reducen la ansiedad y la depresión entre los niños. Los niños son confiados, optimistas, valientes y confían en sí mismos. La adversidad familiar, como la pérdida de un padre o de un trabajo, deben ser tratados con paciencia y confianza. Los altibajos en la vida familiar sirven como valiosas lecciones.

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